SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL, "PARENTECTOMÍAS" Y DENUNCIAS FALSAS POR MALOS TRATOS EN EL ÁMBITO FAMILIAR...
Síndrome de Alienación Parental, "parentectomías" y denuncias falsas por malos tratos en el ámbito familiar
Como casi toda la gente sabe, en los últimos años han aumentado enormemente las denuncias por violencia doméstica o intrafamiliar. La mayor parte son promovidas por uno de los cónyuges contra el otro (generalmente la mujer contra el varón) en situaciones de separación o divorcio especialmente "tormentosos" o destructivos...
Hay quien habla ya de una verdadera "industria de denuncias de malos tratos", abusos sexuales, etc. encaminadas a inclinar la balanza a favor de uno de los dos cónyuges litigantes, alejar a los menores del otro progenitor, etc. (La Juez Decana de los Juzgados de Barcelona ha llamado la atención sobre este particular en múltiples ocasiones, provocando el consiguiente revuelo en el ámbito judicial y las protestas de determinadas asociaciones feministas; luego han sido muchos los jueces y fiscales que se han manifestado en los mismos términos).
¿Cómo hacer para que quienes realmente están necesitados de atención y ayuda, sean tenidos en cuenta y cómo evitar que la proliferación de denuncias falsas conduzca al descrédito de las realmente ciertas, como ya está pasando desgraciadamente?
De la violencia intrafamiliar se ha hablado siempre, pero era un secreto casi total hasta hace bien poco, es mas todavía sigue siendo tabú. Siempre se ha considerado que las diversas formas de violencia existentes en la familia eran algo soportable y hasta cierto punto una cuestión "normal", e incluso "educativa" o necesaria. Siempre se ha justificado de un modo u otro, y si acaso cuando se ha hablado de ello era para decir que "los trapos sucios mejor lavarlos en casa".
El derecho de toda persona (menores, adultos, ancianos, padres, madres, hijos, hijas, abuelos, etc.) a que su integridad sea respetada, a que no se le violente de ningún modo, a que su persona sea vista como tal y no como propiedad de otro, son avances que las leyes han ido introduciendo en la Sociedad, con sus facetas pedagógica y ejemplarizante. Avances que se complementan con sanciones para quienes transgreden las conductas comúnmente aceptables. Estas sanciones suelen ser desde la prohibición de acercamiento de la persona maltratadora a su víctima, hasta la supresión de la patria potestad cuando se trata de padre-hijo, o madre-hijo. También hay lugares donde se determina el envío de los afectados a servicios terapéuticos o rehabilitadores de toda o parte de la familia...
El asunto del que venimos hablando se ha instalado entre nosotros en apenas los últimos quince o veinte años, no mucho más, como resultado del discurso repetitivo, y de forma "machacona", por parte de determinadas organizaciones feministas extremistas-fundamentalistas. Según el punto de vista de estos grupos feministas, la violencia intrafamiliar forma parte de un abuso y maltrato más amplio que tiene origen en la sociedad y familias actuales, que ellas denominan "patriarcales", que permiten que el "pater-familia" siga manteniendo una posición hegemónica y también que use el poder en beneficio propio y en detrimento de la mujer...
Este esquema explicativo posee una cierta cantidad de verdad, pero aunque haya supuesto un gran paso el sacar la cuestión del terreno privado y pasarlo al ámbito de los derechos humanos, no deja de ser una visión discutible y también sesgada. Además, y esto es lo más preocupante a la vez que peligroso, es el único esquema explicativo que se ha instalado entre nosotros, convirtiéndose en el único posible (aquello del pensamiento único y políticamente correcto) y por supuesto excluyente de cualquier otro.
La práctica de esta versión, llamémosla "canónica", ha reportado grandes beneficios a quienes se declaran sus fervientes seguidores: da lugar a congresos, simposios, publicaciones, "planes periódicos de discriminación positiva", subvenciones, estudios, encuestas, "observatorios", viajes al extranjero, prestigio, y por supuesto: dinero, grandes cantidades de dinero... ¡Mucha gente lucrándose a costa del dolor y de las miserias ajenos!
Aparte de los anteriores beneficios, también la versión "canónica" ha traído otros como:
- La denuncia de una mujer o de un menor por malos tratos o abusos siempre es veraz. Según "los expertos" ninguna mujer ni ningún niño miente en estos casos. Y quien piense lo contrario es que se está dejando llevar por vicios o estereotipos machistas y patriarcales. Es más, no creer a la mujer o al menor es "revictimizarlos"
Cuesta creer que gente seria e instruida pueda manifestar semejantes insensateces. Pero lo peor de todo es que muchísima gente, temerosa de la versión oficial, "canónica", lo han acabado creyendo o diciendo que lo creen.
- Es evidente que las mujeres y los niños también mienten, sin embargo, casi sin excepción sus denuncias suelen ser consideradas veraces por los "expertos" que trabajan en este ámbito. ¡Realmente esperpéntico, a la vez que ridículo!
- Hay otra cuestión que habitualmente se olvida en este contexto: "el síndrome de alienación parental", pero no es por ignorancia por lo que no se tiene en cuenta, pues bastantes estudios hay sobre ello, se "olvida" porque no concuerda con la versión "canónica". Existen estudios de sobra respecto de cómo madres, padres y "profesionales" influyen de forma sutil en los menores (consciente o inconscientemente, de todo hay) para propiciar diversas formas de "parentectomía" con el otro progenitor, para de este modo apartarlo de sus hijos. El SAP (Parental Alienation Syndrome) es un fenómeno que se suele dar en las confrontaciones por la custodia de los hijos. Es el resultado del "lavado de cerebro" efectuado por parte de uno de los progenitores y de la contribución del hijo a las calumnias hacia el otro progenitor. El progenitor que se queda con la custodia agrede de este modo al otro progenitor utilizando al hijo, hablándole mal de él y descalificándolo...
Como resultado final el hijo acaba "creyéndose" y repitiendo lo que éste desea, para obtener su aprobación. El Síndrome de Alienación Parental es una forma de abuso y mal trato a los menores que suele derivar en denuncias falsas contra el padre no custodio...
- Los niños tienen verdadero pánico a ser abandonados, este temor se acrecienta frente a un padre "alienador" que manipula a su hijo provocando que el menor se vea en la tesitura de elegir entre ambos, para lo cual descalifica al progenitor ausente. En tales situaciones, lo corriente es que los menores imiten al padre alienador para no disgustarlo o para evitar sentir miedo a ser abandonado...
- Igualmente existen estudios demostrativos de que tanto en el caso de una mujer como en el de un menor, cuando han sido inducidos a denunciar falsamente algún tipo de violencia, esto suele derivar en un "convencimiento" que luego es muy difícil de contrarrestar o del que resulta especialmente complicado dar marcha atrás por parte de quien ha sido aleccionado...
Es relativamente frecuente que los jueces, atemorizados por la perspectiva "canónica" (de género) y el enorme poder de sus acólitos dicten de forma especialmente precipitada (en algunos juzgados se llega a conceder el cien por cien de las peticiones de órdenes de alejamiento para supuestos esposos maltratadores) medidas cautelares impidiendo al supuesto padre abusador o matratador el contacto con su hijo o hija. A riesgo, claro está, de que posteriormente se descubra que el alejamiento era injusto y que éste era el propósito de la madre denunciante. Ocurre, desgraciadamente, que meses o años de incomunicación desembocan en rupturas de los lazos entre padres e hijos o alejamientos de por vida... La parentectomía está servida:
- Por lo general al padre no se le suele escuchar nunca. Los "expertos" ya lo han prejuzgado y condenado anticipadamente.
- Las sentencias nunca son enmendables, la versión "canónica" sostiene que los matratadores nunca confiesan culpa alguna, y que cuando lo hacen y muestran arrepentimiento siempre mienten... Si confiesa es un maltratador, si no también, pues está mintiendo...
- Si el padre tiene "mala fama" en otros ámbitos de su vida cotidiana (trabajo, ocio, familia de origen, etc.) ello corrobora la denuncia. Y si no también, pues la versión canónica dice que los maltratadores suelen ser "buenos ciudadanos y aparentemente gente corriente"...
Se están contradiciendo principios básicos del derecho civil y penal, se está conculcando el derecho constitucional a la presunción de inocencia, se está denegando a un alto porcentaje de la población el derecho a un juicio justo. Hay que sospechar, o algo más que sospechar, que hay demasiados inocentes presos, hijos huérfanos, etc. por esta "ideología".
Las secuelas de lo que hasta ahora he venido llamando versión canónica son tan destructivas como para que, afortunadamente se estén levantando voces de personas suficientemente lúcidas y experimentadas pidiendo sensatez y cordura en este ámbito, de manera que no se legisle de forma chapucera y precipitada como se pretende con la Ley gubernamental contra la violencia doméstica, y que por el contrario se aborden todas las formas de violencia intrafamiliar: de hombre a mujer, de mujer a hombre, de padres a hijos, de hijos a padres, e incluso de nietos a abuelos... Esto sería posible si se deja a un lado la instrumentalización política y el exhibicionismo actuales...
Gran cantidad de denuncias por malos tratos (de toda clase) "curiosamente", salen frecuentemente de despachos de abogados y abogadas muy relacionados con la Asociación de Mujeres Juristas Themis , “casas de la mujer”, y otros grupos de "mujeres progresistas",...
También es interesante destacar que prestigiosos profesionales, tales como Ignacio Bolaños (psicólogo forense del Tribunal Superior de Justicia de Madrid), Mari Paz Ruiz Tejedor (Psicóloga de la Clínica Médico-forense de Madrid), Eugenio Garrido (Catedrático de Psicología Social de la Universidad de Salamanca) y otros han confirmado que las denuncias falsas de abusos a menores en casos de separación y divorcio oscilan entre el 35% y el 75% dependiendo de los diferentes estudios realizados...
Es importante señalar que existen numerosos estudios respecto del Maltrato a la Infancia en los que se refleja que el maltrato infligido a los menores es ejercido en un sesenta por ciento de los casos por mujeres y en el cuarenta por ciento por varones...

La Alineación Parental, el Clan Alienador, el cambio de victima (observaciones)
Autor: José María Bouza – Co - autor del Libro - (SAP) SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL Proceso de obstrucción del vínculo entre los hijos y uno de sus progenitores - Argentina
La Alineación Parental que produce el rechazo de los hijos hacia uno de sus Progenitores, usualmente el Progenitor no conviviente, comienza con la acción de una sola persona, pudiendo desarrollarla a conciencia ó involuntariamente, pero a medida que avanza en el tiempo y en su ejecución, suma partícipes a la misma, formando un “Clan Alienador” (Hijos, Familiares, Amistades, Profesionales), en donde al tiempo es difícil identificar quien es el “líder alienador”, o bien, si el liderazgo de la Alienación paso a otro, y si es una actitud voluntaria o accidental desde lo individual ó grupal.
Ese “Clan Alienador” asume una concepción exaltada de la historia, en donde indefectiblemente debe existir un “Enemigo peligroso“ a eliminar, asumiendo la protección de las supuestas victimas, quedando justificada la violencia psíquica y física necesaria ejercida para dicha protección. Se entiende la intervención del entorno, porque van en auxilio y porque cada individuo guarda su propio conflicto interior y la vida ajena representa un medio para descargar sus propias cuestiones no resueltas.
Se observa claramente el fenómeno de “los nuestros” y “los otros” , bandos necesarios para justificar cualquier contienda, sin importar que “Los otros” , no este imbuidos del espíritu combativo, el “Clan Alienador” fija sus modalidades. Si no hay enemigos identificados, no podría existir la “Alienación”.
El progenitor alienador puede revelar información a los niños que no están desarrollados para oír, o que debería haberse mantenido dentro de los límites de la relación de los padres. También pueden castigar a los niños que persisten en tratar de tener una relación con el progenitor alienado – Dra. Amy JL Baker
“Es una guerra contra la cual los niños no pueden ganar o defender ellos mismos. Es una guerra donde está alguien el “enemigo” que los niños aman - Dra. Reena Sommer
El deseo de exclusión del “Otro” es de fácil observación en los casos de alto grado de Alienación Parental, tendiente a denigrar a un tercero, habitualmente el Progenitor no conviviente, aunque en ocasiones , es generada desde el Progenitor no conviviente, teniendo rasgos muy parecidos, con la ausencia de exclusión del afectado por la Alienación de la vida de los hijos, y no esta presente el “factor litigante exacerbado” que si esta en la Alienación Parental , como eje conductual por parte del Progenitor conviviente, esta opción es desplegada en el aspecto destructivo de la imagen de la victima de la alienación, buscando la supresión física, que esa persona no tenga acceso alguno a los hijos.
La eliminación total del Progenitor rechazado como objetivo grupal, es una percepción errónea por parte del “Clan Alienador”, pues para existir la “Alienación Parental” debe ser de acción continua y existir una “ victima presente “.
Cuando el proceso alienante logra el objetivo de eliminación física y afectiva, el Alienador incorporo la “actitud adictiva de la destrucción” , siente la necesidad de la “Provocación” y la ejercerá hacia adentro , buscando ir tras un nuevo “blanco”, se unirá a un hijo , a otro familiar, buscara dentro del “Clan Alienador”, el o los aliados en contra de una nueva “victima directa” que generalmente es parte de ese mismo entorno. Usualmente la primer opción sobre quien volcara la nueva acción alienadora es la “nueva pareja” que hasta un tiempo atrás era fiel colaborador /a de su proyecto de exclusión.
Si esa compulsión alienadora es dirigida hacia un “hijo”, motiva la necesidad del hijo convertido en “nueva victima” de buscar al Progenitor que fue excluido de su vida, “el rechazado” , como una forma de escape a la violencia que teme, por haberla conocido al ser aliado ocasional.
Es de suma importancia para la victima de la Alienación Parental, preparar el hogar, la familia receptora y contenedora, para cuando los hijos tengan la necesidad de auto - excluirse del “Ambiente Alienador”, que no es solo recibirlo, es estar preparado para el ejercicio de una gran responsabilidad, reciben a un hijo con múltiples problemas, incluido el haber sido participe de hechos desleales en su contra.
Una vez activada la bomba de la conducta alienadora, persiste en actividad, y el “Alienador” busca contra quien volcar sus desbordes, es habitual la perdida del “Clan”, ante los riesgos jurídicos a los que se ven expuestos, cuando los hijos logran liberarse de esas presiones. Si el alienador no encuentra su nuevo objetivo, a falta de referente cierto , comenzara la acción destructiva contra si mismo /a.
Es observable para el entorno que la persona Alienadora va alterando su conducta, cada vez se muestra mas confrontativa, reduciéndose el vinculo de amistades y familia aliada.
Cuando ese entorno vislumbra que algo no cierra en esa “historia oficial”, repetida desde lo emocional, careciente de fundamentos, se aparta por preservación.
Los hijos al comenzar el despertar a la realidad y la conducta del alienador, de acuerdo a lo aprendido tienden a “Demonizar” a quien fue su Alienador y a tener exageradas expectativas hacia quien fue alejado.
Para el Alienador Parental, es indispensable mantener en el tiempo su actitud alienadora, la hipótesis de conflicto permanente, el riesgo en el vinculo con el otro, la negación hacia el supuesto enemigo del “Clan”.
Luego de años de Alienación Parental, los hijos comienzan el proceso opuesto, suelen reconocer al verdadero victimario y producir un rechazo hacia esa persona. Es en la adolescencia en donde se produce las mayores decisiones de autoexclusión de los hijos.
El equilibrio perdido en esa familia, no es de fácil recuperación y los hijos deben encontrar en el Progenitor victima de la Alienación a una persona confiable , con una conducta que merezca respeto. Si no lo encuentran pierden la posibilidad de comenzar a establecer vínculos sanos para su vida adulta.
Los niños, no así el padre alejado, están totalmente indefensos para ayudarse a sí mismos. Sólo les queda esperar que los adultos resuelvan el problema para liberarlos de esta pesadilla. Si la intervención no se produce, el niño queda abandonado y crecerá con pensamientos disfuncionales Dr. Douglas Darnall.
El Progenitor victima de Alienación Parental debe trabajar en si mismo, en su presente y futuro, aún en la ausencia y rechazo de los hijos, en ocasiones puede contar con muy poco tiempo para brindar ayuda a los Hijos, cuando ellos lo requieran y si ellos se defraudan, si no es lo que buscaban, si encuentran lo mismo que desde donde se auto excluyen, van a ir a cualquier lado, con cualquier persona, a repetir su historia alienadora, como victimario ó victima.
José María Bouza
Co autor del Libro - (SAP) SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL Proceso de obstrucción del vínculo entre los hijos y uno de sus progenitores - Argentina
www.apadeshi.org.ar http://sindromedealienacionparental.apadeshi.org.ar/